“No me llames Community Manager”

Publico aquí también mi columna de esta mañana en Genbeta Social Media.

Encontrábame yo el otro día con unos compañeros de trabajo en un evento de éstos en los que hay que repartir besos y apretones de manos a (casi) todo aquel que pasa a cinco metros a la redonda. Yo, que del grupo con el que estaba era el que a menos gente conocía, era el que, por esto mismo, debía ser presentado a más gente.

En uno de esos frecuentes saludos, un compañero me presentó:

– (…) Y éste es Eduardo, el Community Manager de su empresa – dijo mi compañero.

– Hola, Eduardo – comentó la persona a la que estaba siendo presentado.

– Encantado – respondí yo.

La verdad es que sí, estaba encantado de conocer a esa persona (la cual se mostró muy agradable con nosotros, por cierto) pero no tanto con la presentación. “No me llames Community Manager, por el amor de Dios”, pensé para mis adentros. Y no me lo llames por dos motivos.

El primero es porque un Community Manager monitoriza opiniones sobre las marcas en las que trabaja de forma eficaz, hace un seguimiento efectivo de las campañas que lanza, estudia concienzudamente a los competidores, dinamiza las comunidades para ofrecerles cada vez algo de mayor calidad y trabaja codo con codo con todos los departamentos de la empresa (y no sólo los de comunicación y marketing). ¡Ojalá yo tuviera tiempo de hacer todo eso!

Pero el caso es que yo no hago casi nada de todas esas cosas. Me gustaría tener tiempo para hacerlo y admiro a quien lo hace bien pero se me estaba dando un cargo que no tenía. Es como si a alguien que va en bata blanca le dices: “ésta es María, es médico”. Y no, no es médico. Es nutricionista. Ha tenido asignaturas comunes como anatomía, fisiología o nutrición pero no hacen lo mismo. Las dos profesiones comparten una rama común (la sanitaria) pero no son lo mismo. ¿Un nutricionista sabe algo más de medicina que una persona que no haya estudiado algo de la rama sanitaria? Claro que sí. ¿Un nutricionista podría diagnosticar una enfermedad? Obviamente, no. Pues algo así es lo que pensé yo.

Al estar del lado de la comunicación, el marketing y la web 2.0 puedo manejarme con un poco más de soltura que alguien que no tenga esa formación. Pero no soy un Community Manager. De verdad que lo agradezco pero el que realmente lo es me verá a mí y dirá “aquí cualquiera se hace llamar Community Manager”. Y con razón. Y con esto enlazo con el segundo motivo.

Ser Community Manager está de moda. Es como cuando empecé la carrera, “el futuro es la informática” –decían casi todos- y volvieron los pantalones de campana. O te los ponías (sí, alguno cayó) o no molabas. ¿Una empresa sin Community Manager? Qué cutre, no queremos ni imaginárnoslo. Y, si así fuera, no se podrían dar conversaciones como ésta:

– Mi tía acaba de abrir una frutería. Tiene Community Manager.

– ¿Vende manzanas Golden?

– No, eso no. Pero el Community tuitea recetas sobre cómo hacer un buen gazpacho.

–  Ya. ¿Y tiene peras Conferencia?

– Esas cosas tan raras tampoco. Pero su Community Manager ha creado un concurso en su fanpage para votar cuál es su fruta de temporada preferida. El premio son doce uvas de la suerte para Nochevieja. Hazte fan.

Y aquí viene el efecto inverso. ¿Estamos por estar en redes sociales? ¿Por, simplemente, decir que tenemos un perfil en Twitter y una página en Facebook? La profesión de Community Manager, aun siendo relativamente nueva y por desgracia, está absolutamente devaluada. ¿Por qué? Porque cualquiera puede (o cree que puede) serlo. Y cualquiera que contrata piensa: “total, para mandar tweets cojo a un becario o a uno al que le pague poco y que además haga unas cuantas cosas más. Eso lo hace cualquiera”. A menudo creemos que el Community Manager es el pringado que manda tweets compulsivamente y publica bobadas en Facebook. Así que siento ser pesado pero no me llames Community Manager.

Estoy seguro de que hoy cuando llegue a trabajar y salude a mi compañero vamos a seguir llevándonos igual de bien que siempre. Eso sí, ¡no me llames Community Manager, tío! Luego nos tomamos un café. Esta vez invito yo. Y lo tuiteamos.

El artículo puede leerse también aquí.

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8 Respuestas a ““No me llames Community Manager”

  1. Cada vez es más común encontrarnos con este tipo de situaciones (no la confusión del community manager, si no la errónea mezcla de profesiones) y si bien en muchos casos nos elogian a aquellos que no poseemos aquellos conocimientos en cuestión,en muchos otros pudiese significar una ofensa para aquellos que sí los tienen y han sido confundidos con los carentes de dichos conocimientos. No cabe duda que debemos ampliar nuestro criterio para aceptar positivamente todos aquellos comentarios en ocasiones desatinados. Un saludo a todas aquellas personas que ven el lado amable a estos “chascarrillos”.

  2. Sin duda, esto iba con buen rollo, Gaby :) Tienes razón en lo que dices de que elogian a los que no tienen los conocimientos y eso es una ofensa para los que sí los tienen. Se devalúa un trabajo muy importante porque parece que cualquiera puede hacerlo. ¡Saludos!

  3. De acuerdo en todo Eduardo, primero cualquiera que esté metido en algo de Social Media se le llama Comunity Manager, hay que ser cool, sino tue empresa no está en la pomada.

    Y referente a a la devaluación, 100% de acuerdo, se situa a pobres becarios al frente de una sección importante en la empresa sólo por apuntarse tantos de que están en la redes cuando ni se lo creen, para estar por estar es mejor no estar. No es rentable ser moderno.

    Pero añadiría más los que se piensan que por trabajar delante de un ordenador o tocar ciertos programas en la nube eres informático, programador o diseñador.

    Por otra parte me ha mola el tono del artículo, muy bueno Eduardo!

  4. Soy nuevo en el mundo de los Community Manager, estoy estudiando comunicaciones,. Quisiera saber lo necesario que tiene que saber un comunicador para que sus like page tenga éxito, en especial cuando es creado desde cero y no tiene mucha interacción. Me encantaría recibir sus comentarios. Muchas Gracias

  5. Pingback: El día que llegué a los 2.000 followers y fui #GurúPorUnDía | Mis Apis Por Tus Cookies

  6. Me encantó tu blog de hoy. Claro, directo y con un toque de humor. Te doy la razón en todo, Eduardo.

    Un saludo, me voy a colgar unos cuantos tweets sobre el precio de las Golden :-P.

  7. Pingback: El día que llegué a los 2.000 followers y fui #GurúPorUnDía | El blog de Eduardo Prádanos

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