Tal y como anuncié hace unos días, creo conveniente dar una explicación acerca de por qué a partir de este preciso instante dejo de escribir de manera indefinida en este blog y en el resto de medios en los que colaboro habitualmente.
Lo cierro por tres motivos.
El primero es que estoy agotado. Hace no mucho, escribí 200 artículos en 12 meses. Y, por aquel entonces, tardaba de media entre seis y ocho horas en escribir cada uno. Escribía de noche, los fines de semana, los fines de semana de noche… Luego he seguido escribiendo a intervalos. Ahora mismo veo que he publicado 55 posts en los últimos cuatro meses. Es mucho para no dedicarme a esto. “Pues escribe menos pero no lo dejes”, me dicen algunos. Y aquí aprovecho para enlazar con el segundo motivo. Sigue leyendo









